Las plataformas digitales encuentran en la smart TV su mejor aliado

Las plataformas digitales encuentran en la smart TV su mejor aliado

Tu smart tv se convirtió en el dispositivo que hizo posible algo que hasta hace poco sonaba a ciencia ficción: ver una serie noruega un martes por la noche, pausarla para revisar el pronóstico del tiempo y luego apagar las luces del departamento desde el mismo control remoto del televisor. Hoy eso es completamente normal. El televisor inteligente dejó de ser simplemente una pantalla con internet para convertirse en algo bastante más complejo: el centro desde donde se organiza buena parte del entretenimiento y la vida conectada del hogar.

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El televisor que ya no es solo un televisor

Por décadas, el televisor tuvo un rol claro y sin ambigüedades. Encendías, elegías canal y te quedabas con lo que había. No había mucho que decidir. Ese modelo funcionó bien durante mucho tiempo, pero cuando llegaron las plataformas de streaming la lógica cambió por completo. De repente había demasiado contenido disponible y muy poco tiempo para verlo todo. Lo que se necesitaba era una pantalla grande, cómoda, que concentrara todo en un solo lugar sin requerir cables adicionales ni configuraciones complicadas.

La smart TV resolvió exactamente ese problema. Con sistema operativo propio, conexión a internet integrada y tienda de aplicaciones, el televisor dejó de ser un receptor pasivo para convertirse en una plataforma activa. Los números respaldan este cambio: más del 80% de los televisores nuevos que se venden actualmente son inteligentes, y más del 70% de los hogares que tienen uno lo usan para transmitir contenido a través de plataformas digitales. La televisión tradicional no perdió terreno de forma gradual: prácticamente se lo cedió de golpe.

Por qué las plataformas apuntan a la pantalla grande

Las plataformas de streaming nacieron pensadas para el consumo individual. El teléfono, el computador, los audífonos puestos en el metro. Ese fue su primer hogar natural. Pero pronto quedó claro que la pantalla grande del living tenía algo que ningún otro dispositivo podía ofrecer: era el espacio compartido de la casa, el lugar donde la gente se junta a ver algo juntos, donde una buena serie se convierte en conversación familiar o plan de pareja.

Estar presente en esa pantalla se volvió estratégico. Por eso las plataformas compiten activamente por aparecer preinstaladas en los sistemas operativos de los televisores, y por qué la posición de sus íconos en la pantalla de inicio tiene un valor comercial enorme. No es casualidad que al encender un televisor nuevo lo primero que aparezca sean los accesos directos a los servicios de streaming más populares. Esa visibilidad vale muchísimo, y las plataformas lo saben bien.

Lo que hoy tiene disponible una smart TV

El salto más notable de los últimos años no fue solo de calidad de imagen sino de variedad de contenidos. Una smart TV actual no es solo una ventana al streaming de series y películas. Es bastante más que eso:

Tipo de contenidoQué ofrece
Streaming de video bajo demandaSeries, películas y documentales a cualquier hora
Transmisiones en vivoDeportes, noticias y eventos en tiempo real
Plataformas gratuitas con anunciosCanales temáticos sin necesidad de suscripción
Música y podcastsAudio en pantalla grande con visualizaciones
Videojuegos en la nubeGaming sin consola, directo desde el televisor
Hogar conectadoControl de luces, temperatura y otros dispositivos

Esa última fila merece atención especial. Las aplicaciones de control del hogar inteligente están apareciendo entre las más utilizadas en televisores de gama media y alta, lo que confirma que el televisor está asumiendo un rol que va mucho más allá del entretenimiento. Se está convirtiendo en el panel de control del hogar moderno.

La inteligencia artificial que trabaja sin que te des cuenta

Hay algo que ocurre en una smart TV actual que la mayoría de los usuarios no nota conscientemente, pero que sí percibe: la experiencia mejora sola con el tiempo. El brillo se ajusta según la luz de la habitación, el sonido cambia dependiendo de si estás viendo una película de acción o un documental, y la pantalla de inicio empieza a mostrar justo lo que tienes ganas de ver antes de que lo busques.

Todo eso es inteligencia artificial funcionando en segundo plano. Cerca del 69% de los usuarios de smart TV interactúan con sistemas de recomendación basados en algoritmos sin saberlo necesariamente. La siguiente generación de estos sistemas va más lejos todavía: en lugar de responder a lo que el usuario pide, anticipa lo que va a querer según sus patrones de uso. Si todos los viernes a las nueve de la noche enciendes el televisor para ver fútbol, el sistema aprende eso y te lo tiene listo.

El problema real que nadie menciona suficiente

Con tanta oferta disponible, apareció un problema que hoy es muy concreto para muchos hogares: el costo de acceder a todo. El contenido está fragmentado entre múltiples plataformas, cada una con su suscripción mensual, sus exclusivos y su interfaz propia. Para tener acceso a todo lo que uno quiere ver hay que combinar varios servicios, y la suma de esas suscripciones puede volverse significativa al final del mes.

La respuesta de la industria fue el modelo con publicidad a precio reducido, que ya adoptaron las principales plataformas y que está llegando también a las interfaces de los propios televisores. Anuncios en la pantalla de inicio, banners cuando pausas el contenido, publicidad integrada en los menús de navegación. Es el precio de acceder a más contenido pagando menos, aunque no todos los usuarios lo reciben con entusiasmo.

La televisión en vivo encontró cómo sobrevivir

Frente a tanto streaming bajo demanda, la televisión lineal encontró su nicho de resistencia en algo que las plataformas no pueden replicar fácilmente: los eventos en vivo. El deporte es el caso más claro. Ver un partido grabado cuando ya sabes el resultado no tiene el mismo valor que verlo en directo, y eso mantiene a la televisión tradicional con una audiencia fiel y constante. Los contenidos deportivos llevan cuatro años consecutivos aumentando su participación en la audiencia televisiva lineal, un dato que dice bastante sobre dónde están los límites reales del streaming.

La smart TV resuelve esta tensión de forma elegante: integra tanto el contenido bajo demanda como la señal de televisión en vivo dentro de la misma interfaz. El usuario no tiene que elegir entre un modelo y otro. Simplemente elige qué quiere ver, y el televisor lo tiene disponible en el mismo lugar.

Una relación que recién toma velocidad

Lo interesante de todo esto es que la alianza entre plataformas digitales y smart TV está lejos de haber madurado por completo. Las pantallas siguen mejorando, la inteligencia artificial va a profundizar la personalización, los videojuegos en la nube van a crecer y los modelos de negocio van a seguir cambiando. Para el usuario común, el resultado de todo ese movimiento es un televisor que cada vez requiere menos esfuerzo para entregar exactamente lo que uno busca. Y eso, en el fondo, es lo que siempre se le pidió a la pantalla del living: que esté ahí, lista, cuando uno llega a casa y quiere descansar.

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Juan Carlos Letelier

Formación en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo en la Universidad Viña del Mar. Redactor web del semanario Chile en Línea. Experiencia como periodista y creador de contenidos para medios digitales. Especial interés en temas de actualidad, tecnología, turismo y viajes

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