¿Cómo funciona un contrato de mutuo cuando prestas dinero?

Cómo funciona un contrato de mutuo cuando prestas dinero

Prestarle dinero a un familiar o amigo sin dejarlo por escrito es una de las decisiones financieras que más dolores de cabeza genera. Un contrato de mutuo es precisamente el documento que convierte ese préstamo informal de dinero en un acuerdo con validez legal, estableciendo cuánto se presta, cuándo se devuelve y si hay intereses de por medio. 

Índice

¿Por qué realizar un contrato de mutuo cuanto prestas dinero?

El contrato de mutuo está regulado por el Código Civil chileno en sus artículos 2196 y siguientes, y establece que una persona (el mutuante) entrega una cantidad de dinero a otra (el mutuario) con la obligación de restituirla en un plazo determinado. Puede pactarse con o sin intereses, y puede formalizarse de manera privada o elevarse a escritura pública ante notario, lo que le da fuerza ejecutiva y facilita el cobro judicial si hay incumplimiento. 

Según el Informe de Endeudamiento 2024 publicado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), el 4,7% de los hogares chilenos recurre a fuentes de financiamiento como préstamos de parientes que nunca quedan documentados. El problema es que, sin documento, recuperar ese dinero depende casi exclusivamente de la buena voluntad del deudor. 

¿Cómo hacer un contrato de mutuo?

Para que el documento tenga validez y sirva realmente como respaldo, necesita contener información específica. Estos son los puntos clave:

  • Identificación completa de las partes: nombre, RUT, estado civil, profesión y domicilio tanto del mutuante como del mutuario. Cualquier error en estos datos puede complicar una eventual cobranza.
  • Monto exacto del préstamo: la cifra debe estar expresada en números y en palabras, indicando la moneda (pesos chilenos, UF o dólares según corresponda).
  • Plazo de restitución: fecha específica o calendario de cuotas. Si no se estipula plazo, el Código Civil permite exigir el pago tras diez días desde la entrega del dinero.
  • Tasa de interés: si se pacta, debe respetar el límite del interés máximo convencional fijado por la CMF, que se actualiza mensualmente. Cobrar por encima de ese tope convierte el exceso en interés corriente y puede anular la cláusula según la Ley 18.010.
  • Forma de pago: transferencia bancaria, depósito o efectivo. Registrar el medio ayuda a probar el cumplimiento o incumplimiento.
  • Cláusulas de incumplimiento: qué ocurre si el mutuario no paga, si hay garantías, avales o prenda sobre algún bien.

¿Debo legalizar notarialmente un contrato de mutuo?

Aunque suene un poco desalentador, el contrato de mutuo por sí solo puede no garantizar el pago de la deuda. Un contrato de mutuo firmado entre particulares, sin intervención notarial, tiene validez legal, pero carece de mérito ejecutivo. Esto significa que, si el deudor no paga, el acreedor debe iniciar un juicio ordinario, presentar pruebas y esperar meses (a veces años) antes de obtener una sentencia favorable.

En cambio, cuando el contrato se firma ante notario mediante escritura pública o se tramita con firma electrónica avanzada bajo la Ley 19.799, adquiere mérito ejecutivo inmediato. El acreedor puede iniciar directamente un juicio ejecutivo, que es mucho más rápido y permite embargar bienes del deudor sin discutir el fondo del asunto.

Plataformas como Firma Virtual permiten generar y firmar digitalmente un contrato de mutuo con firma electrónica avanzada sin ir a una notaría física, entregando el mismo respaldo legal que una escritura pública tradicional. Esto es especialmente útil cuando mutuante y mutuario viven en ciudades distintas o cuando se necesita cerrar el préstamo rápidamente.

Mutuo entre particulares versus préstamo bancario

Mucha gente confunde ambos instrumentos, pero operan distinto. El préstamo bancario es un mutuo comercial regido por la Ley 18.010, con tasas reguladas por la CMF, comisiones, seguros asociados y reportes obligatorios al sistema financiero. 

El mutuo entre particulares, en cambio, es un contrato civil más flexible: las partes acuerdan libremente el monto, plazo y tasa, siempre dentro del tope legal del interés máximo convencional. La ventaja es la simplicidad; la desventaja, que sin documento formal no hay reporte de morosidad ni cobranza automatizada.Por ello, en términos prácticos, el contrato de mutuo legalizado protege a quien presta el dinero y evita que el acuerdo se base solo en términos de confianza y cercanía. Además, evita llegar a instancias legales más complejas como tribunales donde quizá no se llegue a un acuerdo de pago exitoso. Siempre que prestes dinero, asegúrate de tener un contrato de mutuo de por medio.

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Juan Carlos Letelier

Formación en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo en la Universidad Viña del Mar. Redactor web del semanario Chile en Línea. Experiencia como periodista y creador de contenidos para medios digitales. Especial interés en temas de actualidad, tecnología, turismo y viajes

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